¿Buscas planes caseros? Hoy, nuestra colaboradora Belén del blog Maestra de Corazón nos propone una idea genial: cocinar en familia para hacer meriendas saludables con nuestros pequeños chefs. ¿El objetivo? No es otro que trabajar la educación nutricional con nuestros niños a la vez que nos divertimos. ¡Vamos a aprender a comer sano!

meriendas saludables para pequeños chefs

Ya estamos bien adentrados en el otoño. Aunque, todo hay que decirlo, ha costado que el calor se vaya, por fin parece que se acercan los días en los que nos apetece estar más en casa y cuando nos quedamos en nuestro hogar ¿Qué podemos hacer con los peques que están llenos de energía?

Hemos decidido presentaros dos ideas para trabajar en casa la educación nutricional de una manera divertida y pasarlo bien esos días en los que no salir nos parece la mejor opción. ¿Qué ideas son? La de aprender a alimentarnos bien para convertirnos en su ejemplo a seguir y la de cocinar alguna receta de temporada con ellos. Se divertirán mientras nos ayudan a cocinar, conocerán los alimentos de primera mano y pasaremos un rato agradable en familia que acabará con un mejor final: una merienda saludable para todos, que podremos aprovechar para marcar el menú semanal entre todos.

Índice

Aprender cómo debemos alimentarnos: Conviértete en su ejemplo

Al igual que nos parece importante educar en emociones, valores, o habilidades sociales, hemos de educar en otros aspectos igual de claves en su desarrollo. Comemos 5 veces al día, durante todos los días de nuestra vida, sin embago son muchas las personas que no prestan atención a la educación nutricional.

Es verdad que en el centro educativo se les explica cómo es una pirámide alimenticia, pero,para evitar que ésta caiga en el olvido como tantos conocimientos, lo imprescindible para interiorizar lo aprendido es vivirlo cada día. Integrarlo como parte de nuestra vida y por eso es fundamental que  los niños tengan en casa un ejemplo de alimentación saludable. Una dieta rica y equilibrada, donde abunden los alimentos frescos, la fruta y la verdura.

educación nutricional ejemplo para los hijos

Sí, suena difícil. Pero nuestra forma de alimentarnos tendrá un gran peso en la futura alimentación de nuestros pequeños. No hace falta que creemos un menú de alta cocina cada día en nuestra casa, pero sí es importante que tengamos en cuenta que, una vez más, somos ejemplo de conducta ante los niños, por lo que merece la pena hacer un pequeño esfuerzo y tratar de alimentarnos lo mejor posible.

La alimentación sana debe ser también un tema de educación familiar. Dar ejemplo cuesta, pero no podemos pretender que aprendan a comer sano si nosotros apenas incorporamos este tipo de alimentos en nuestra dieta.

En este sentido es importante que tengamos siempre disponibles alimentos frescos, de temporada en nuestra despensa. Por eso, os traemos una receta que es ideal para otoño.

Así que os animamos a poneros el delantal y disfrutar de una tarde divertida en familia, acompañada de meriendas saludables como este bizcocho de calabaza. ¡Manos a la obra!

Meriendas saludables: Bizcocho de calabaza

Para hacer esta receta vamos a necesitar la ayuda de nuestro pequeño chef.

receta pastel de calabaza

Ingredientes:

  • 300gr de calabaza cruda triturada o rallada.
  • 4 huevos grandes
  • 12 gramos de levadura
  • 1 cucharada de canela
  • 300gr de harina integral
  • Miel para edulcorar
  • 100 gr de mantequilla sin sal

Preparación:

  1. Fundimos la mantequilla y dejamos que baje la temperatura de la misma.
  2. Trituramos la calabaza con la ayuda de una batidora
  3. Después, en un bol pondremos los cuatro huevos y los batimos. Acto seguido, añadiremos la miel mientras seguimos batiendo. Al final de este paso tendremos una mezcla blanca y espesa.
  4. Ponemos a calentar el horno 170ºC
  5. En un bol grande ponemos la harina integral (mejor si la tamizamos), la levadura y la canela. Después añadimos la mantequilla, el puré de calabaza y la mezcla anterior de los huevos con la miel. Batimos bien hasta obtener una mezcla uniforme.
  6. Antes de poner la mezcla en el molde, recuerda que éste debe estar engrasado con algo de mantequilla y harina integral.
  7. Añadimos la mezcla al molde y lo metemos en el horno durante 50 minutos.

Para comprobar que el bizcocho está hecho, podemos meter un palillo en el centro del mismo. Cuando el palillo salga sin restos de bizcocho, podremos sacarlo del horno. Y ya tendremos una de las muchas meriendas saludables que puedes ir realizando con tus pequeños en estas tardes otoñales.

El trabajo de nuestro petit chef:

Durante la preparación de la receta ellos pueden ayudarnos pesando los ingredientes, ayudándonos a batir o añadiendo ingredientes al bol mientras nosotros mezclamos. Para una buena educación alimenticia es importante que, desde pequeños, los niños estén familiarizados con los alimentos, que noten sus texturas y sabores y que vean como algo habitual que usamos alimentos sanos y de temporada como en esta receta.

Después podemos aprovechar el ratito de la degustación del bizcocho para elegir juntos los almuerzos saludables de la semana que llevará nuestro pequeño al colegio. Fruta, frutos secos, una porción de bizcocho, un bocadillo de pan artesano… etc.

¡Estamos seguros de que disfrutaréis de una tarde divertida, saludable y educativa!

Educación nutricional: una asignatura pendiente

Los profesionales que trabajamos en contacto directo con los padres vemos que cada vez es más frecuente encontrarnos con familias en las que no se cocina prácticamente nunca. Por desgracia, es habitual ver a progenitores que recurren con demasiada frecuencia a la comida precocinada, a los productos envasados… Son muchos los niños que consumen productos de poca calidad nutricional en sus almuerzos y durante el resto del día. Es muy probalbe que todo esto lo hubiéramos evitado si durante la etapa escolar hubieran recibido unas clases sobre nutrición y cocina.

Nos encontramos inmersos en una sociedad con exceso de información, con inversiones multimillonarias en publicidad y con intereses comerciales en casi todas las relaciones humanas, por lo que es fundamental que nos formemos en educación alimentaria para garantizar que tanto nosotros como los más pequeños nos estamos alimentando de una forma saludable, ingiriendo todos los nutrientes necesarios.

Si los únicos consejos que recibimos sobre nutrición son los que nos envían los medios de comunicación, es muy probable que el contacto más cercano que nuestros niños tengan con una fresa sea ver el dibujo de la misma en un envase llamativo y el sabor más parecido que probarán será el de algún edulcorante artificial. Por eso, os animamos a dar un paso más y colocaros un delantal de vez en cuando. Los pequeños necesitan tocar, oler, probar los alimentos para aprender apreciarlos.

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